Sobre este blog

La novela presentada en este blog tiene sus orígenes como fan-fic inspirado en el juego "Corazón de Melón" adoptando sus personajes, sin embargo, la historia es totalmente original y propiedad absoluta de la escritora bajo el seudónimo de "Elwing de Darok".

Esta producción cuenta con una novela hermana escrita por una muy buena amiga, que ha tenido una participación activa en la construcción de esta novelita/fanfic y, particularmente, en el personaje de Alex (y que pueden leer en el siguiente blog http://defrentealaverdadayc.blogspot.com.ar/ )

Todo el contenido de este blog es propiedad de sus respectivos autores, no se pretende hacer plagio sino dar a conocer una producción aún en gestación, por lo tanto, no pretendo obtener crédito por producciones ajenas (imágenes, canciones, etc.) que, de ser así requerido, serán removidas inmediatamente de esta página web.

Sin más aclaraciones pendientes, les agradezco profundamente el formar parte de este humilde proyecto que he decidido llevar adelante. Gracias a todos aquellos que se toman el trabajo de leer. Y un Gracias especial a mi Nee-Chan, quien fue testigo de los inicios de esta obra y decidió subirse a esta montaña rusa que hoy por hoy nos llena de satisfacciones.

Y sobre todo lo demás, quiero dedicarle estas palabras a mi hijo, mi fuerza y mi motor para seguir adelante, por vos lucho peque...


*Por el diseño de blogspot, las últimas publicaciones se ubican en la parte superior, por este motivo, la lista de capítulos en orden está colocada en el extremo izquierdo de la página.

viernes, 22 de marzo de 2013

Capítulo 13 – Samhain -


Así fueron pasando uno, dos, tres días, una semana, un mes, y poco a poco mi espíritu empezaba a aquietarse, el miedo comenzaba a dormirse en mi interior mientras los vestigios de mi pasado volvían a quedar allá, bien lejos, donde debían estar.
Mi relación con Nathanael se estrechaba día a día, su departamento quedaba cerca del jardín de Mini así que todas las mañanas nos encontrábamos en la puerta para ir juntos al instituto, y luego, al mediodía, íbamos juntos a buscarla. Ella tenía adoración por Nath, y él sabía cómo ganarnos, nunca faltaban los chocolates en su maletín lo que nuestro corazón agradecía y la balanza nos echaba en cara.
Hacía unos 15 días que casi no veía a Alex, entre su trabajo que la envolvía completamente y su misión de conquistar a Castiel, estábamos algo alejadas y últimamente los preparativos para la fiesta de “halloween” que estaba organizando la tenían literalmente desaparecida del mapa, en especial por eso, llegué a sugerirle como tema de la fiesta: “El triángulo de las Bermudas”, no sé si me habría hecho caso o no, ya que, como siempre, mantenía sus fiestas en absoluto misterio dejando a todo el mundo pasmado apenas entraba al salón. Pero esta vez su fiesta no contaría con mi presencia.
Era 28 de octubre cuando Nath me preguntó sobre el evento, al parecer Alex había hecho una invitación masiva vía facebook y el rubio preceptor no había sido una excepción.
–Yo no voy- le dije, y ante su mirada de asombro agregué –es que no creo en halloween, es decir, no creo en que esta fecha sea para grandes y ruidosas fiestas- seguía mirándome con cierta incertidumbre, no pude evitar reírme –es complicado, ¿sabés algo del origen de halloween?-
-Algo nórdico, si no recuerdo mal, pero no mucho más que eso- me contestó
-Exacto, halloween, mejor dicho, Samhain es el Año Nuevo Celta, una celebración de fines y comienzos de ciclos, un momento de reflexión, en definitiva, no es una noche para fiestas ruidosas y gente disfrazada de monstruos-
-Eso es interesante, y… ¿tenés pensado hacer algo?-
-De hecho sí- dije rápidamente, arrepintiéndome un poco luego, esta siempre fue para mí una celebración muy íntima, ¿será buena idea hacerlo partícipe?¿y si piensa que estoy loca?¿y si se asusta y se aleja de mi? aunque…  –es complicado, y no quiero que pienses que estoy loca, bueno, más loca de lo que ya sabés que estoy- ambos reímos. –Pero bueno, si realmente querés pasar una noche de “halloween” distinta, y realmente querés conocer una parte de mí que casi nadie ha visto, te espero el 31 antes que anochezca en mi casa, ponete ropa cómoda y en lo posible algo formal, sólo espero que no te asustes de mí-
Sonrió –Nunca voy a asustarme de vos-

Y el sábado 31 llegó, esa mañana fui con Mini a comprar las últimas cosas que necesitábamos y comenzamos los preparativos para esa noche. Ella estaba muy entusiasmada, a pesar que desde antes de nacer conocía mis costumbres de esa fecha era la primera vez que participaría activamente.
Horneamos una tarta de manzanas, almorzamos una ensalada y luego de lavar los platos y limpiar bien la casa nos dimos un buen baño con sales y nos colocamos la ropa adecuada. Ambos vestidos habían sido hechos a pedido: el de Mini blanco, de brodery hasta los tobillos, con algo de vuelo, un lazo en la espalda y mangas cortas acampanadas. El mío negro, de jersey de seda y encaje, corsette y pollera campana larga hasta los tobillos, mangas anchas que cubrían parte de mis manos. Mini llevaba unas sandalitas blancas, yo y como de costumbre, mis pies descalzos. Una vez vestidas tomé un lápiz delineador y dibujé en el rostro de mi niña los motivos geométricos que cubrirían su ser y la protegerían de cualquier alma perdida que pudiera colarse esa noche, luego hice lo mismo conmigo misma.
Una vez listas, buscamos los materiales, ya eran las 5:30 de la tarde, pronto comenzaría a anochecer y para entonces tendría que estar todo listo. Colocamos el mantel blanco en el piso frente al balcón, en sus extremos y en dirección a los cuatro puntos cardinales pusimos los elementos en coponcitos de vidrio preparados para tal fin: agua al oeste, fuego (vela) al sur, aire (vara de incienso) al este y tierra (sal) al norte; en el medio el copón de cristal lleno de agua purificada y cargada con la energía de la última luna llena y unas gotas de agua de azahar y de aceite de mirra, y girando a su alrededor las tres largas cintas: una blanca, una roja y una negra.
En eso estábamos cuando sonó el timbre, era Nath. Hubiera pagado por fotografiar su rostro al verme, una expresión entre incertidumbre, sorpresa, curiosidad y risa lo cruzó en un flash y al ver el altarcito improvisado esa impresión se hizo aún más profunda en su rostro.
-Estás a tiempo- le dije – todavía no es de noche, podés irte si querés-
Negó con la cabeza –Quiero quedarme-
Le pedí que se descalzara en la entrada, tomé su mano y lo llevé al baño, lavó sus manos y su rostro. Estaba perfecto, se había puesto una camisa negra y un pantalón de vestir holgado del mismo color, era exactamente la ropa que había imaginado para él. Luego le pedí que se sentara en una silla y mientras Mini lo miraba divertida sentada a su lado, dibujé cuidadosamente las líneas de protección en su rostro. Él me miraba hacer, con una mirada profunda y tranquila, como si confiara plenamente en mí. Todos mis miedos iban desapareciendo con cada trazo, era él el indicado para compartir este ritual, siempre había estado yo sola, esta noche seríamos tres… tres… un ritual de tres… esa frase surcó de pronto mi mente, alguien la había susurrado en mi mente la noche del 31 de octubre del año anterior.





#nota de la autora: este capítulo y el siguiente los escribí en las cercanías del 31 de octubre del 2012 como una especie de “especial halloween” aunque hoy por hoy, están entre mis capítulos favoritos del fic y algunas menciones que se hacen en estos capítulos serán importantes para entender el desarrollo futuro del fic. Esta es mi manera personal de ver halloween, espero que los disfruten.

No hay comentarios:

Publicar un comentario