Sobre este blog

La novela presentada en este blog tiene sus orígenes como fan-fic inspirado en el juego "Corazón de Melón" adoptando sus personajes, sin embargo, la historia es totalmente original y propiedad absoluta de la escritora bajo el seudónimo de "Elwing de Darok".

Esta producción cuenta con una novela hermana escrita por una muy buena amiga, que ha tenido una participación activa en la construcción de esta novelita/fanfic y, particularmente, en el personaje de Alex (y que pueden leer en el siguiente blog http://defrentealaverdadayc.blogspot.com.ar/ )

Todo el contenido de este blog es propiedad de sus respectivos autores, no se pretende hacer plagio sino dar a conocer una producción aún en gestación, por lo tanto, no pretendo obtener crédito por producciones ajenas (imágenes, canciones, etc.) que, de ser así requerido, serán removidas inmediatamente de esta página web.

Sin más aclaraciones pendientes, les agradezco profundamente el formar parte de este humilde proyecto que he decidido llevar adelante. Gracias a todos aquellos que se toman el trabajo de leer. Y un Gracias especial a mi Nee-Chan, quien fue testigo de los inicios de esta obra y decidió subirse a esta montaña rusa que hoy por hoy nos llena de satisfacciones.

Y sobre todo lo demás, quiero dedicarle estas palabras a mi hijo, mi fuerza y mi motor para seguir adelante, por vos lucho peque...


*Por el diseño de blogspot, las últimas publicaciones se ubican en la parte superior, por este motivo, la lista de capítulos en orden está colocada en el extremo izquierdo de la página.

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domingo, 10 de febrero de 2013

Capítulo 2 – Más allá de las distancias -

Hacía poco más de tres meses que me encontraba dando clases en el instituto. Estaba feliz, los chicos (en general) cumplían con los objetivos, sólo tenía algunos inconvenientes de disciplina en el 5to, pero por lo demás todo iba viento en popa. Además, cuatro días a la semana tenía horas intermedias sin clases que pasaba en la biblioteca o en preceptoría.
Era una ya entrada noche de jueves, y contrario a lo que uno esperaría de una jornada de mediados de junio, hacía calor. Antes de acostarme revisé mi casilla de email, tenía un mensaje de Alexa diciéndome que al día siguiente iba a estar en la capital, que nos encontráramos para almorzar y ponernos al día. Hacía cinco años que no nos veíamos.
Nos conocimos en el secundario, éramos tan parecidas y tan distintas que asustaba a veces, ella siempre fue mucho más libre, actuaba por impulso y no se ponía tabúes, para ella el límite estaba tras el horizonte; esa era nuestra principal diferencia, yo era, y aún soy, mucho más reservada y discreta, así que gracias a ella y a su espíritu libre viví momentos y aventuras que perdurarán para siempre en mi memoria y que no puedo evitar sonreír al recordar. Al terminar el secundario, yo decidí estudiar el profesorado como había planeado desde la primaria. Ella amaba la cultura oriental y como hablaba muy bien el inglés, durante el secundario se dedicó a dar clases particulares y con el dinero ahorrado se fue a Japón. Allí su principal hobbie se convirtió en su forma de vida, los bocetos en su cuaderno se convirtieron en mangas y varios de ellos resultaron muy exitosos en Europa. Contesté el mail, apagué la pc y me acosté, tenía clases temprano por la mañana al día siguiente.
Todo transcurrió con normalidad ese día en el instituto, antes de irme, devolví unos libros en la biblioteca y fui a firmar mi asistencia en preceptoría, sólo estaba Nathanael, siempre era el último en irse. Lo ayudé a ordenar unas planillas de calificaciones y salimos del instituto cuando ya no quedaba casi nadie. La conversación estaba tan entretenida que fue casi un shock sentir a esa chica abrazándome por la espalda, ¡era Alex! No sé cuánto tiempo estuvimos abrazadas en silencio, esos largos 5 años lejos parecían desvanecerse, nada había cambiado, teníamos algunas ojeras más y una que otra cana, pero éramos las mismas chicas que pasaban noches enteras entre rock, video-juegos y anime.
Tras ese interminable abrazo, me dirigí a Nath que había permanecido en silencio y sonriendo durante todo ese tiempo, y le presenté a mi amiga. Alex lo saludó tan entusiasta como siempre y le dijo: -Esta noche organizo una fiesta por mi regreso, ¡tenés que ir!- y le entregó una tarjeta. Cuando el asombro por la inesperada invitación pasó, él sonrió y asintió con la cabeza –Es una fiesta cosplay, el tema es “Vuelta a la prepa”- agregó ella y guiñándome un ojo dijo–para recordar viejos tiempos-. Yo estaba paralizada, no había cambiado en nada, es más, juraría que se había vuelto aún más extrovertida, mientras que yo cada día caminaba un paso más en la dirección contraria, cerrando poco a poco mi corazón. Un dejo de nostalgia cruzó mis ojos, yo en algún momento también había sido una chica alegre y sin preocupaciones, empecé a sentir que había envejecido demasiado rápido…
Cuando volví a la realidad, los dos me estaban mirando. –Seguís soñadora como siempre- se rió Alex; Nath me sonrió y dijo –Nunca fui a una fiesta de este estilo, ¿cómo debo ir vestido?.- A Alex se le iluminaron los ojos, diseñar vestuarios cosplayers era su especialidad. Sospechando las ideas de vestuario que ella podría tener dije –Alex, él es un chico discreto, no creo que quiera usar alguno de los trajes en los que vos seguramente estás pensando- ella me miró de costado y bufó de la misma manera que lo hacía cuando éramos chicas, lo que fue tiernamente cómico –Vestite como quieras- le dije a Nath –con camisa y corbata vas a estar bien-.
Nos despedimos hasta la noche de él, y caminamos hasta mi departamento, recordando viejos tiempos, poniéndonos al día en definitiva. -¿Sabés qué traje quiero que usemos?- me dijo de repente; yo me quedé en blanco, como cada vez que ella decía una frase similar, era tan vasta su imaginación que podía esperarme cualquier cosa. –El uniforme de colegiala, el que usamos para ir a nuestro primer evento anime, ¿te acordás?- ¡cómo no iba a recordarlo!, ese había sido uno de los días más felices de mi adolescencia. El día del evento salimos muy temprano en colectivo hacia capital, era un festival por el día de la primavera; aún hacía algo de frío, lo que fue bueno al fin ya que los tapados disimulaban el traje que llevábamos debajo. Aunque una vez dentro del complejo parecíamos personas normales al lado de tan extravagantes vestuarios; creo que desde ese momento Alex se convirtió completamente en una Otaku. Yo le tenía tanto cariño a ese traje que había sido de las primeras cosas que había empacado cuando dejé mi pueblo para venir a capital.


http://www.youtube.com/watch?v=b30GJWEnOK0