Sobre este blog

La novela presentada en este blog tiene sus orígenes como fan-fic inspirado en el juego "Corazón de Melón" adoptando sus personajes, sin embargo, la historia es totalmente original y propiedad absoluta de la escritora bajo el seudónimo de "Elwing de Darok".

Esta producción cuenta con una novela hermana escrita por una muy buena amiga, que ha tenido una participación activa en la construcción de esta novelita/fanfic y, particularmente, en el personaje de Alex (y que pueden leer en el siguiente blog http://defrentealaverdadayc.blogspot.com.ar/ )

Todo el contenido de este blog es propiedad de sus respectivos autores, no se pretende hacer plagio sino dar a conocer una producción aún en gestación, por lo tanto, no pretendo obtener crédito por producciones ajenas (imágenes, canciones, etc.) que, de ser así requerido, serán removidas inmediatamente de esta página web.

Sin más aclaraciones pendientes, les agradezco profundamente el formar parte de este humilde proyecto que he decidido llevar adelante. Gracias a todos aquellos que se toman el trabajo de leer. Y un Gracias especial a mi Nee-Chan, quien fue testigo de los inicios de esta obra y decidió subirse a esta montaña rusa que hoy por hoy nos llena de satisfacciones.

Y sobre todo lo demás, quiero dedicarle estas palabras a mi hijo, mi fuerza y mi motor para seguir adelante, por vos lucho peque...


*Por el diseño de blogspot, las últimas publicaciones se ubican en la parte superior, por este motivo, la lista de capítulos en orden está colocada en el extremo izquierdo de la página.

lunes, 18 de febrero de 2013

Capítulo 6 – Sobre violencia -


Llegué temprano ese lunes al instituto, la llegada de la primavera podía sentirse en el aire, no sólo los días eran cada vez más cálidos sino que podía notarse un brillo especial en las personas y aún más en mis adolescentes alumnos. Y este era un día importante. El instituto había sido elegido como sede de un congreso en contra de la violencia social y se presentarían a lo largo de la semana distintas conferencias y talleres dictados por renombrados profesionales de distintas áreas. Ese día era la conferencia de apertura, el instituto se veía tan limpio y ordenado, todo transcurría tan pacíficamente pero
–Yamila, ¿estás bien? Se te ve muy triste- apenas con un hilo de voz me respondió
– Ay profe, como la directora se enteró que usábamos el sótano de la escuela para ensayar, nos obligó a preparar alguna canción acorde y a presentarnos hoy como cierre del acto de apertura, pero hace 2 días que apenas puedo hablar ¿cómo voy a poder cantar entonces?-
A pocos metros estaba Dante con su mente perdida en el horizonte.
-¿Hablaron con la directora?- les pregunté.
Él entonces levantó su mirada y rápidamente me dijo -¿Y eso de qué va a servir?, a ella no le interesa lo que nos pueda pasar, sólo es seguro que si no cumplimos hoy, nos va a suspender varios días, por mí no me importa, pero ella…- por un momento sus ojos perdieron la dureza, estaba preocupado, y con razón, si Yamila no mantenía su registro impecable corría riesgo de perder su beca.
Bajé la mirada, como buscando en mis adentros, ¿habría algo que yo pudiera hacer? Y se me ocurrió una idea, esos 6 años de conservatorio sumados a los 2 años de coro debían servirme para algo ¿no? Pero había un problema, mi pánico escénico. Jamás había podido cantar 2 notas seguidas como solista en un escenario... Volví a mirar a los chicos, se los veía desolados, dándole vueltas al asunto en sus mentes sin hallarle solución, casi en el borde de la desesperación. Mi boca comenzó a hablar – Y si… ¿si alguien cantara en lugar de Yami? Aún podés tocar el teclado y participar- ella levantó la mirada con los ojos lagrimeando pero repletos de nuevas esperanzas. Dante volvió su vista hacia mí y dijo
-¿Quién?.
-¿Cuál es la canción?- respondí instantáneamente.
–“Bella y Bestia” de Porta, no de la película cursi que seguro usted piensa-
Sonreí por dentro y clavando fijamente mi mirada en él comencé a cantar:- “este cuento, no es eterno, debo salir, ponerle un fin”. Me miraron asombrados, pero aliviados al fin.
Mientras armábamos el sonido los miré, y miré mi ropa, el trajecito negro y la camisa no encajaban para nada con el ambiente, pensé un poco y se me ocurrió una idea. Mientras los chicos terminaban, corrí al baño de damas. Una vez allí, me quité la chaqueta, me miré al espejo y suspiré, no tenía demasiado tiempo. Desabroché los dos primeros botones de mi camisa, doblé las mangas hasta dejarlas de largo 3/4 y agradecí a la fuerza cósmica que había hecho que usara botas ese día, como pude doblé mi pantalón hasta dejar las dos botamangas dentro de las botas. El sonido de un aplauso en la distancia me hizo volver en sí, debía darme prisa, saqué el delineador negro que siempre llevo en mi cartera y acentué el maquillaje de mis ojos. Me miré en el espejo y suspiré una vez más- estoy lista- dije en voz alta. Quité el palito que sujetaba mi pelo en un formal rodete y dejé que mis largos bucles ondearan libremente. Hacía demasiado tiempo que no soltaba mi cabello.
Guardé rápidamente mis cosas en preceptoría, ya no había nadie ahí, estaban todos en la conferencia. Corrí al salón de actos, los chicos estaban en un costado, Dante se notaba inquieto y furioso (probablemente por mi demora) me acerqué a ellos y sin poder disimular la risa que me causaba ver sus caras de asombro dije -Ahora estoy más presentable ¿no?- Yamila asintió con la cabeza mientras sonreía.
Nos quedamos todos juntos en un costado, escuchando la conferencia y esperando nuestro momento de actuar cuando escuché detrás de mí una voz conocida
-¿Sam? ¿sos vos?- era Nath con casi tanta cara de asombro como los chicos, sólo pude sonreír
-¿Tan ridícula estoy?- a lo que rápidamente contestó
–Para nada, todo lo contrario, pero creo poder darle un toque más rockero a tu vestuario- aflojó el nudo de su corbata y tras quitársela la colocó en mi cuello. Su perfume me paralizó, esa misma extraña sensación que recorrió mis venas la primera vez que lo vi me invadía ahora, estaba usando SU corbata. Sonrió –No hay dudas que te queda mejor a vos que a mí- agregó casi riendo –Sé que vas a cuidarla bien-lo miré a los ojos y con una sonrisa levanté mi pulgar y le guiñé un ojo. (Creo que todo este asunto está afectando mi personalidad, ¿desde cuándo soy tan confiada?).
-Está Alexa, ¿ya la habías visto?- dijo, negué con la cabeza y señalando la última fila agregó en voz baja–Está allá, con ese…- Al parecer mi primera impresión no había sido tan errada ya que efectivamente, Alex estaba sentada al lado de Castiel y el semblante de Nath se fue endureciendo a medida que hablaba. Enseguida supe por qué estaba él ahí, Dante es el hermano menor de Castiel. Algo que me llama poderosamente la atención de ellos es que por fuera parecen machos duros, a los que nada les afecta. Yo conozco más a Dante porque es mi alumno y a pesar de ser el típico “chico-problema” y de la primera impresión que me llevé de él el primer día de clases apenas entré al instituto, hay momentos claves donde se nota que por dentro es un chico muy dulce y lleno de amor para dar, además de ser super inteligente. Castiel parece mucho más cerrado, pero aún así, dudo que sean tan distintos. En definitiva, él había ido a ver a su hermanito actuar y Alex aprovechó la situación para tener una cita con él.
La conferencia terminó y la directora subió al escenario, y tras el protocolar discurso de cierre, nos presentó como un grupo de alumnos que con la colaboración de una docente (en ese momento comencé a dudar si había sido buena idea “lookearme” de ese modo) iban a deleitarlos con una interpretación de un tema musical acorde al evento.
Yamila comenzó a hacer correr sus dedos sobre el teclado mientras la base rítmica pregrabada sonaba de fondo, y Dante empezaba a rapear la letra. A pesar que esta canción no correspondía con el estilo musical de ninguno de ellos, pude entender muy bien la razón por la que la habían elegido, la letra hablaba por sí misma…
Llegó el momento de mi parte en la canción, respiré profundo, miré hacia el horizonte y canté  como nunca antes lo había hecho, con toda la emoción y los sentimientos que esa canción revolvía en mi interior. *Siempre la sentí tan cercana y hoy la canto, aquí, como un triunfo sobre mi vida pasada, como una reivindicación del camino que hoy sigo, como…. ¡¿qué?! ¿puede ser que sea <Él>?¡No! esto no puede estar pasando, ¿cómo me encontró?, no no, tranquila Sam, concentrate en la canción, debe ser tu imaginación…* mi sonrisa se esfumó, mi mirada recorrió el público y encontré a Nath, mirándome con cierta preocupación, como si hubiese percibido mis sentimientos, le sonreí levemente y seguí cantando, mientras por dentro me carcomía la incertidumbre…

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