Sobre este blog

La novela presentada en este blog tiene sus orígenes como fan-fic inspirado en el juego "Corazón de Melón" adoptando sus personajes, sin embargo, la historia es totalmente original y propiedad absoluta de la escritora bajo el seudónimo de "Elwing de Darok".

Esta producción cuenta con una novela hermana escrita por una muy buena amiga, que ha tenido una participación activa en la construcción de esta novelita/fanfic y, particularmente, en el personaje de Alex (y que pueden leer en el siguiente blog http://defrentealaverdadayc.blogspot.com.ar/ )

Todo el contenido de este blog es propiedad de sus respectivos autores, no se pretende hacer plagio sino dar a conocer una producción aún en gestación, por lo tanto, no pretendo obtener crédito por producciones ajenas (imágenes, canciones, etc.) que, de ser así requerido, serán removidas inmediatamente de esta página web.

Sin más aclaraciones pendientes, les agradezco profundamente el formar parte de este humilde proyecto que he decidido llevar adelante. Gracias a todos aquellos que se toman el trabajo de leer. Y un Gracias especial a mi Nee-Chan, quien fue testigo de los inicios de esta obra y decidió subirse a esta montaña rusa que hoy por hoy nos llena de satisfacciones.

Y sobre todo lo demás, quiero dedicarle estas palabras a mi hijo, mi fuerza y mi motor para seguir adelante, por vos lucho peque...


*Por el diseño de blogspot, las últimas publicaciones se ubican en la parte superior, por este motivo, la lista de capítulos en orden está colocada en el extremo izquierdo de la página.

jueves, 21 de febrero de 2013

Capítulo 7- Presente y Pasado -


Apenas terminó la canción el público nos ovacionó, a la directora se la veía muy feliz y todos estaban contentos por la actuación. Pero había algo que yo debía hacer, tenía que saber si era <Él> y mientras lo buscaba en la multitud Nathanael se acercó para hablarme, pero yo estaba tan sumida en mis propios pensamientos que  ni siquiera noté su presencia.
De pronto todos mis miedos se hicieron realidad, a un costado de la entrada, esperándome estaba <Él>. Volví a sentir por mis adentros todo ese temor, esa impotencia, esas ganas desesperantes de llorar, pero ahogué todos mis sentimientos, tragué saliva y me dirigí directo hacia donde <Él> estaba.
-¿Qué estás haciendo acá?- le dije en voz baja pero firme,
-Vine a buscarte, a buscarlas, las voy a llevar de vuelta conmigo, este jueguito tuyo ya se terminó, tenés que volver a casa- fue su respuesta.
¿Mi jueguito? ¿volver a casa? ¿vos te olvidaste de todo lo que pasó? ¿creés que voy a volver con vos? Pensé en mis adentros –Este no es el lugar indicado para hablarlo, no tenés nada que hacer acá, andate, cuando viaje de nuevo para allá hablamos- contesté firmemente, pero <Él> no estaba dispuesto a echarse atrás, y yo lo sabía.
Nunca había tenido limitaciones, siempre hacía lo que quería, ¿por qué iba a ser distinto ahora?; me agarró fuertemente de un brazo como lo había hecho ya tantas veces antes y susurró entre dientes en mi oído – Agarrás tus cosas y te volvés conmigo ahora-.
Comenzó a caminar fuera del instituto, llevándome casi a rastras. Yo intentaba pasar desapercibida pero ya era tarde, alguien había sido testigo de toda la situación. -Soltala- escuché, al darme vuelta vi a Nath, mirándolo con una mirada penetrante, serio como nunca antes lo había visto, sus ojos ardían y su mano se cerró en un puño mientras repetía – Soltala-
Mi captor me miró con esos ojos fuera de sí que yo conocía tan bien y me dijo lo suficientemente fuerte como para que Nathanael (y todos los que estaban alrededor) escucharan –Decile a tu macho que no se meta si no quiere cobrar-
Le dedicó una sonrisa burlona y siguió arrastrándome. Nath se acercó y lo tomó por un hombro. Me sentí arrojada contra el muro exterior del instituto y tras el golpe perdí por un momento el sentido. Cuando abrí los ojos, Alex estaba a mi lado y pude ver a Nath recibir un golpe de lleno en su rostro -¡NO!- Grité y me interpuse entre ellos por lo que el siguiente golpe fue para mí. Castiel intercedió en ese momento, a diferencia de Nathanael, él sabía lo que era mantener una pelea callejera. No sé exactamente qué pasó en ese momento, como pude me arrastré hacia Nath. 
 -¿Estás bien?- me preguntó, sólo pude mirar su rostro lastimado y llorar. ¿Por qué había pasado todo esto?, ¿mi pasado nunca dejaría de perseguirme? Lo único que yo quería era comenzar una nueva vida en paz. Sentí unas manos moviéndose alrededor de mi cuerpo y apretándome en un abrazo, era Nathanael, me refugié en su pecho y dejé mis lágrimas correr libremente, a salvo en sus brazos. Una suave llovizna había comenzado a caer.

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