Sobre este blog

La novela presentada en este blog tiene sus orígenes como fan-fic inspirado en el juego "Corazón de Melón" adoptando sus personajes, sin embargo, la historia es totalmente original y propiedad absoluta de la escritora bajo el seudónimo de "Elwing de Darok".

Esta producción cuenta con una novela hermana escrita por una muy buena amiga, que ha tenido una participación activa en la construcción de esta novelita/fanfic y, particularmente, en el personaje de Alex (y que pueden leer en el siguiente blog http://defrentealaverdadayc.blogspot.com.ar/ )

Todo el contenido de este blog es propiedad de sus respectivos autores, no se pretende hacer plagio sino dar a conocer una producción aún en gestación, por lo tanto, no pretendo obtener crédito por producciones ajenas (imágenes, canciones, etc.) que, de ser así requerido, serán removidas inmediatamente de esta página web.

Sin más aclaraciones pendientes, les agradezco profundamente el formar parte de este humilde proyecto que he decidido llevar adelante. Gracias a todos aquellos que se toman el trabajo de leer. Y un Gracias especial a mi Nee-Chan, quien fue testigo de los inicios de esta obra y decidió subirse a esta montaña rusa que hoy por hoy nos llena de satisfacciones.

Y sobre todo lo demás, quiero dedicarle estas palabras a mi hijo, mi fuerza y mi motor para seguir adelante, por vos lucho peque...


*Por el diseño de blogspot, las últimas publicaciones se ubican en la parte superior, por este motivo, la lista de capítulos en orden está colocada en el extremo izquierdo de la página.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Capítulo 34 - Vida y Muerte -

Un estruendo se escucha en la distancia y una explosión, esta vez más cercana, me obliga a despertar de mi letargo –Corre al Templo- ordena mi padre. Tras un segundo de duda lo hago, Nath, Alex, Cas, ¿estarán bien? No puedo quedarme acá escondida ¡tengo que hacer algo!. Salgo del Templo y corro hacia la casa, en un pasillo encuentro a Desireé que me está buscando, me lleva al que había sido mi cuarto y abre un pasadizo que nos lleva a otra habitación. Allí hay un baúl con ropa, cambiamos nuestros vestidos por un traje de guerra y algo brilla en el fondo del baúl al sacar la última prenda. Extiendo mi mano, embrujada por el reluciente metal y saco una hermosa espada coronada por un rubí y un pentagrama en la empuñadura, la imagen de una serpiente asciende grabada en la hoja –Darok- pronuncian mis labios, Desi se vuelve hacia mí y con sorpresa exclama –Es la espada de tu madre-.
Un nuevo estruendo y un temblor nos obligan a apurarnos. Corremos hacia las murallas, aún no han sido penetradas pero nuestras tropas están en clara desventaja. Nos escabullimos hasta rodear la tropa enemiga -¿Qué hacen ustedes acá?- nos susurra una voz no muy amistosa, al girar descubrimos a Castiel que nos mira con cara de pocos amigos. Junto con Nath intentan derribar al comandante en jefe, al tremebundo maquinador de toda esta miserable matanza sin sentido. 
Nos acercamos sigilosos, cuidándonos las espaldas unos a los otros. Los chicos avanzan contra los guardias que protegen el carro imperial mientras Desi y yo vamos por el comandante. Es un ser despreciable, bebiendo y festejando mientras afuera se matan por su causa, parece un antiguo dios de la guerra, regocijándose con el olor de la sangre. Al vernos ingresar al coche se sorprende y su guardia personal se coloca delante suyo, el vil comandante dibuja entonces una mueca en su cara -Dos “nenitas” creen que pueden vencer al más fiero guerrero- dice mientras lanza una carcajada burlona. Su guardia personal nos ataca, obligándonos en un golpe a abandonar el carro. Las habilidades con la espada de Desi y mía parecen nulas al lado de tan poderoso guerrero, estamos exhaustas. Desi ataca, él la aparta con un golpe de puño y cae al suelo, desarmada pero a salvo. Castiel que se encontraba a punto de ingresar al carro se queda paralizado, pero al ver que ella se encuentra bien sigue su tarea y va por el comandante. El guardia lo ve entonces y camina hacia él. Me abalanzo sobre el guerrero con mi espada en alto, él gira velozmente, esquiva el golpe y lanza una estocada. Mi corazón parece detenerse, el tiempo corre más lento. Un grito de furia sale del coche, Castiel con su espada manchada con la sangre del comandante ataca al guerrero y lo decapita de sólo un golpe.  Debería estar muerta, no estoy herida ¿cómo? ¡NO!
Nath yace en el piso, con la espada del guerrero aún en su pecho, muriendo. La desesperación me inunda, las lágrimas no me dejan ver bien –Nath, amor, por favor, resistí, todo va a estar bien, vamos a ir con mi padre, él va a curarte, resistí amor mío, por favor.- no puedo contenerme, su vida se escurre entre mis brazos. Me dedica una mirada y sonríe tiernamente con las pocas fuerzas que le quedan, me acaricia y me dice:
-No llores pequeña mía, este no es el fin, solo otro camino. Vamos a encontrarnos de nuevo y estaremos juntos para siempre, hasta el fin de los tiempos y en lo que venga después.-
-¿Es una promesa?- digo sollozando y con la poca fuerza que le queda me sonríe
-Una promesa de amor-
Sus ojos se cierran lentamente, su mano resbala de mi rostro hasta detenerse finalmente contra el suelo, su respiración se corta, su corazón deja de latir, se ha ido.
La desesperación y el dolor me inundan, esto no puede estar pasando, no puede ser real, no, Nath, mi amor, mi único amor, mi salvador, mi fuerza, mi destino. Desi me toma por los hombros, la aparto. No puedo soltarlo, no puedo dejarlo ir, quiero ir con él…

No sé cuánto tiempo hace que estoy corriendo, no sé dónde estoy, no me importa tampoco, sólo quiero escapar, no hay vida para mí si no es a su lado, no puede estar pasando esto, es mi culpa, él no está por mi causa, si tan sólo…

Mi rostro se encuentra estrepitosamente contra el suelo, no tengo fuerzas para levantarme, sólo quiero dejarme morir. Y me quedo allí, hundiéndome más y más en el dolor, ahogando las lágrimas que caen una tras otra por mi rostro mientras lo apretó más y más contra mis puños cerrados. Allí tirada entre la hierba que mueve el viento, sola…




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